La memoria indeseada

Al descubrir de donde viene, Juan se ve obligado a planterse problemas morales. Sus orígenes, como los de todos, le determinan. ¿Es eso justo? Si los orígenes son inmorales, ¿Debemos sentir remordimiento en forma de culpa generacional?

Esta novela nos describe una serie de contradicciones, ya que la propia mente del protagonista está llena de ellas. Va retrasando desde el principio la enunciacion de un enigma: "No he querido saber pero he sabido". Javier Marías retarda la noticia a través de ficcionalizar (historias que tienen cierta dimensión de fábula) y mezcla lo real con lo ficticio continuamente. Lo importante no son los sucesos en sí de la novela, sino lo que representan. El lector se va dando cuenta poco a poco a través de pistas.

Mirar desde demasiado cerca es complicado. Marías nos obliga a ver tan cerca que perdemos el panorama. Nos olvidamos de que hay un suicidio. Es un discurso que nos mete tanto en las hsitorias que nos saca de la historia. Una especie de hiperrealismo que, a través de relatar las más insignificantes acciones de la historia con un detallismo enorme (Se centra en cosas como masticar una bola de carne), sirve para evadirse de la verdadera cuestión: El suicidio inicial. Juan see centra en otras historias para ir justificandose poco a poco. Solo al final esta preparado para saber. 

La novela responde a formas de reproducción posmodernas: No solos se pone en cuestion la ficcion, sino tambien la realidad. De hecho el protagonista no quiere aceptarla. Freud diría que Juan no se atreve a "matar" al padre, es decir, no se  atreve a aceptar que proviene de una persona que ha cometido atrocidades y que él tiene privilegios debido a ello. Juan huye de su conciencia, pues teme el castigo de la misma en forma de culpa. Esto tiene relación el título de la obra "Corazón tan blanco". Javier Marías ha utilizado en varias ocasiones frases procedentes de la literatura de Shakespeare para dar nombre a sus novelas. Por ejemplo, "Mañana en la batalla piensa en mí", "Negra espalda del tiempo" o el propio "Corazón tan blanco". Mediante esta técnica, el lector intuye los temas humanísticos de los que va a tratar la novela.

En este caso, "Corazón tan blanco" hace referencia a el acto II de "Macbeth", en donde el protagonista de la tragedia acaba de cumplir uno de sus asesinatos. Siente miedo de su crimen y, una vez más, Lady Macbeth increpa al cobarde: Ella lleva las manos manchadas en sangre, igual que las de su marido, pero se avergonzaría de "tener el corazón tan blanco" como el de su indeciso esposo. Es el final de la escena segunda, de la que Javier Marías tomó el título de su novela para definir metafóricamente al personaje de su libro por su indecisión, cobardía y temor a la propia maldad. 

¿Podría ser la actitud de Juan la misma que tienen algunos ante la Historia? En España numerosos líderes políticos se han postulado en contra del deseo de varias víctimas del franquismo, cuyos antepasados se piensa que yacen en fosas comunes, que quieren dar un entierro digno a sus caídos. El argumento principal que utilizan esos líderes políticos consiste en su opinión de que reabriendo fosas comunes se desenterrarían también viejos fantasmas del pasado, y las heridas de la Guerra Civil volverían. En último término, usan como arma el miedo a la memoria, y de ello se puede extraer el miedo al pasado. La sociedad española teme de donde proviene históricamente, y es normal. En el siglo XX y finales del XIX la violencia política fue atroz, además de existir numerosos Golpes de Estado y dictaduras como la de Primo de Rivera o el propio Franco. La historia en sí de España, al igual que la mayoría de países, está marcada por la barbarie y las guerras entre compatriotas. Parte de la sociedad española no desea recordar, ya que es más sencillo vivir en la inocencia. Pero esto puede tener repercusiones terribles. Si no hacemos esfuerzos por recordar nuestro pasado y aceptamos sin rechistar el relato oficial que nos cuentan, estaremos delegando un inmenso poder en personas que pueden utlizarlo para sus popios intereses. Está claro que indagar en la memoria puede tener consecuencias inesperadas, pero no hacerlo es aceptar vivir en la ignorancia. El que fuera presidente de Brasil, Lula da Silva, dijo una vez que si la sociedad no se metía en política, otros la tomarían y usarían a sus anchas. Creo que este pensamiento se puede llevar al terreno de la memoria: Si la sociedad no se interesa por su pasado, otros lo construirán según su conveniencia.